Memorias de un festival: Festimad´05

Ayer llegué a Valencia después de 4 días de aventuras en Madrid. Todo por causa del Festimad, un festival de música que se celebraba hasta el momento en el parque "El Soto" pero que este año se trasladó al parque de "La Cantueña", en Fuenlabrada. A continuación, relato-resumen de mi paso por allí y lo que me llevo de esa experiencia:

Jueves 26

Salida de mi casa a las 12 del mediodía. 4 horas de bus hasta Madrid, hora y media de metros, bus hasta el parque y hora y pico de cola para entrar. 1 de la madrugada, tienda montada. Resultado: 12 horas hasta nuestra precaria instalación en un lugar que, al día siguiente, descubriríamos como un desierto sin árboles ni césped.

Viernes 27

Nos levantamos a eso de las 8:30 achicharradas por el calor que hacía dentro de la tienda. Nos fuimos al Carrefour más cercano (después de una hora de atasco) y compramos víveres varios: pan, fruta, AGUA (8 litros por cabeza) y demás. Volvimos al Festi y nos preparamos para la tarde de conciertos. Empezamos por "The Dillinger Escape Plan", seguidos por "The Hives" (concierto donde mejor me lo pasé, aunque parezca paradójico), y "Turbonegro". Después de esto, vuelta a las tiendas a recuperar fuerzas para la gran actuación de la noche: "Marilyn Manson". Lo que viví en ese concierto fue ya un poco más extremo: me quedé sola viendo el concierto, me mojaron con una manguera que tenía una presión insoportable y volví hacia la tienda bajo una nube de polvo y entre la marea de gente que nos dirigíamos a la salida. Me costó, pero llegue sana y salva. El concierto dejó muchísimo que desear pero lo disfruté a pesar de todo (que no es poco).

Sábado 28

Nos levantamos a las 9:30, apurando el calor matinal. L (una de mis compañeras de odisea) se levantó con anginas y fiebre. Fuimos a Urgencias y a buscar una farmacia de guardia. Decidimos pasar la mañana en el centro comercial porque resultaba insoportable el calor que hacía en la zona de acampada, y sin sombras... poco se podía hacer. A eso de las 5 volvimos, descansamos un poco en las tiendas y de nuevo, hacia la zona de conciertos. Después de ver a "Hermano" y "Elecktra", cenamos y nos preparamos para lo grande de la noche: "Incubus", "System of a Down" y "The Prodigy". Llegado este punto me cuesta escribir como ocurrió todo porque fué un caos. Resumiendo: Un golpe de viento levantó el techo del escenario Heineken (el principal) donde actuaban Incubus y Prodigy, así que, después de decidir que los 3 conciertos que faltaban se harían en el escenario secundario y todo lo que eso supuso (imaginaos a los seguidores de Incubus en primera fila del escenario donde al final NO tocaría su grupo), nos tuvieron 4 horas esperando sin información.
4 HORAS!!!!!!!!!! No tengo palabras...
La gente, después de tantas horas de espera, medio deshidratados, con las vejigas llenas por no perder el sitio, tragando polvo... decidió asaltar las barras que habían repartidas por la zona, tirar un coche de publicidad, quemar cosas, etc.
Al final Incubus tocó a las 2:15 de la madrugada, System a las 3 y pico y Prodigy aún sonaban a las 6:30. Y salió el sol.

Domingo 29

Después de dormir una hora, recogimos la tienda bajo unas cuantas gotas de lluvia. Nos llevaron hasta la estación de metro y de allí a la de bus. 4 horas de viaje en las que no hice nada más que dormir profundamente (no sabéis cómo) y al despertar, mis padres esperándome para llevarme a ese sitio donde se está mejor que en ninguna parte: mi casa !!!!

De esta experiencia he sacado cosas positivas y negativas: he visto grupos muy buenos, he bailado, saltado, gritado, conocido a gente, en resumen disfrutado de muchas cosas. Las negativas, os las podéis imaginar: tener que sufrir en mis carnes una organización pésima (no hablo de los típicos problemas por aglomeraciones porque son normales e inevitables), la preocupación de que L se pusiera enferma, el desgaste físico tan enorme y otro largo etc. Pero al menos, lo vivido ya no me lo quita nadie.

Esto es todo, amigos...

Blog-Censura

Queridísimo Mr. Blogger,

me dirijo a usted para expresarle mi desconecto por el funcionamiento de su “maravillosísima” página web. Nótese la ironía, por dior.

No sé qué pasará, si los astros se habrán aliado eclipsándole, si están intentando cambiar los diseños, están haciendo pruebas o tienen problemas técnicos. Lo único que sé es que no puedo acceder a mi diario, ni para actualizar ni para consultar.

Lo más frustante de todo es que esta “carta” no va a trascender mucho más de mi publicación personal en su espacio web, porque no encuentro ninguna dirección de e-mail donde hacerle constancia sobre mis experiencias en bloggerlandia. Ahora me vienen a la mente esos trabajadores del “Fosters Hollywood”, siempre preocupados por si la carne está en su punto, si tienes suficiente bebida, por si todo está bien. Busco pero no encuentro nada de eso en esta web. Quizás debería incluir en su plantilla a jóvenes como estos que, tras horas y horas de duro trabajo, siguen sonriendo mientras llevan una hamburguesa director´s choice en la mano.

Nada más. Gracias por… por nada.

Atentamente,

S. A. (que no Sociedad Anónima), una “blogcensurada”

STAR WARS Episode III: La venganza de las anginas

Llevo tres días viendo las estrellas. Pero no como las veía Luke Skywalker, sino de un modo bien distinto, como las vería cualquier simple y débil mortal, cuya máxima altura alcanzada depende de la decisión del piloto de Vueling en cuestión. Es decir, he visto las estrellas, en su sentido metafórico. El dolor me ha hecho verlas.

Recordáis mi otitis de la semana pasada, verdad? Todo aquello de que por querer arreglarme la espalda me apunté a natación y me acabó saliendo el tiro por la culata porque cogí otitis. Bien, pues el culebrón no acaba aquí. Resulta que por la infección del oído y por coger un poco de frío, me he puesto todo el fin de semana (como lo de que la regla te acompaña a todos tus viajes) con anginas, fiebre (tres días seguidos ya) y el malestar que todo esto conlleva. Recuerdo haber tenido alguna que otra vez las anginas un tanto inflamadas o haber tenido fiebre, pero como esta vez, ninguna. No voy a dar detalles de cómo tengo las amígdalas porque puede herir la sensibilidad de algunos lectores. De hecho, si mi garganta fuera una película estaría recomendada para mayores de 18 años.

Ahora, tres días después de empezar con la tercera parte del culebrón (1ª parte: espalda; 2ª parte: otitis; 3ª parte: anginas) consigo verme con fuerzas para actualizar mi cyber-diario. Eso sí, desde la cama y, en gran medida, gracias a mi antibiótico y al Ibuprofeno. Dejaré que sigan luchando las anginas con mis defensas y a ver si éstas últimas no se ponen del Lado Oscuro.


I´m forever black-eyed… (bis)

Diagnóstico: Otitis

Creo que soy gafe, me han echado un mal de ojo o he nacido sin estrella (estrellada?). Todo empezó hace aproximadamente unos 6 meses cuando comencé a sufrir unos dolores de espalda que ya se salían de lo normal (vamos, que no era un "dolorcete"). Se lo dije a mi madre y no me hizo mucho caso. Y yo, que de estas cosas paso, tampoco. Pero hace casi 2 meses el dolor se hizo insoportable.

Claro, decidí ir al médico para que me recetara algún calmante, unas placas, qué sé yo. La Dr. Severina (no haré comentario al respecto), que es un poco seca, me estuvo intentando encasquetar, cual vendedora de tuperwares, una silla ergonómica para que mantuviera la postura recta. Le comenté que me iba a Italia y que de poco me iba a servir. La mujer aceptó mi argumento y optó por darme Miolastan (de estos calmantes musculares que te dejan frito hipsofacto) y recomendarme que fuera a la piscina. Y así lo hice.

El primer día que fui a nadar me encantó. La verdad es que es cierto eso de que la natación es el deporte más completo, y no sólo eso, sino que además te deja absolutamente relajado, te quita todas las tensiones (tanto físicas como psíquicas). Pero como no leí la letra pequeña del prospecto de este medicamento no me enteré de las contraindicaciones. Y una de ellas es que si no usas tapones y notas que te entra agua en un oido es probable que acabes sufriendo una otitis. Y, desgraciadamente, es lo que me ha pasado. Ahora tomo pastillas para el dolor y unas gotas (antibiótico local) que me pongo en los oidos para que desaparezca la inflamación. Qué sería de nosotros sin los médicos?. O si los tapones de goma?.

I´m forever black-eyed ...

Déjà Vu

Es curioso. Hoy quiero hablar de algo que me ha sucedido esta tarde en mi primera clase de italiano. Y precisamente se puede resumir todo en una palabra francesa (curiosa paradoja), que muchos (por no decir todos) conocéis y que habréis vivido más de una vez. Hoy he tenido un déjà vu.

La situación ha sido la siguiente: clase de italiano. El profesor escribe una frase que forma parte de un ejercicio. "Quella è la statua di Cavour". Un alumno (el único varón) le pregunta: "¿Cavour?".; a lo que le responde: "Sí, Cavour". Es extraño, pero he sentido como si ya hubiera vivido esa situación y, evidentemente, no ha sido así porque es la primera clase de italiano que doy en toda mi vida. No sé cómo funciona esto, pero creo haber leido/oido algo sobre elementos que quedan aislados en tu mente y que después, en momento concretos, juntas y crees haber vivido antes. Volvemos al collage.

No voy a explayarme más porque esto, a pesar de su peculiaridad, es algo bastante corriente (Duda: ¿algo peculiar puede ser corriente o, por serlo, deja de ser peculiar?).

Las clases de italiano, la natación, el programa de radio y todo lo que se salga de las 3 C´s (clase-curro-curso) me dan un poquito de aire. Y es que, si no fuera por eso, el estrés estaría killing me. Hoy va de idiomas.

Lesson 1: Un huevo: "uovo". Más de un huevo: "uova".