Tiran màs dos tetas... que un suceso Internacional

Hace unas cuantas noches, mientras degustaba una maravillosa rucola, una visiòn siliconada hizo que casi se me atragantara esta delicia que muchos consideran comida para las cabras. Se trataba de las tetas de Pamela Anderson. Y no es que yo me escandalice por ver unas tetas gigantes sino porque el contexto en el que aparecieron esos dones de la madre cirugìa no era el que me esperaba.

A lo que iba. Lo escandaloso del asunto es que estas tetas formaban parte de una noticia del TG5 (léase "tillì chincue"), un telediario a nivel nacional y, por tanto, con una mìnima autoexigencia de decoro y saber estar. Pues la cosa no acaba aquì porque la noticia no sòlo era sobre tetas gigantes y parte del TG5, sino que ademàs habìa sido elegida por el redactor jefe como uno de los 5 titulares del dìa. Junto a las ùltimas declaraciones de Prodi, las repercusiones del V-Day de Beppe Grillo y el escàndalo de la F1, ahì estaban ellas, las dos, las tetas de Pamela junto a un audio que nos informaba de que la actriz habìa pagado en carne una apuesta que habìa perdido contra un ciudadano de a pie en un Casino.

Si a esto le sumamos que el contenido de la TV parece màs un acompanyamiento de la Publicidad (que es por lo que realmente parece tener dolores de cabeza este mundillo) que un proyecto independiente y que, como estàn las cosas, sin ésta no existirìa, da qué pensar.

La prostituciòn de la TV ha llegado (ya llegò pero hay que gritarlo de nuevo)!

Burbuja (pero no de Freixenet)

Freixenet a elegido a Martin Scorsese como director del nuevo anuncio que la empresa prepara para la campanya de Navidad. Parece ser que el 2007 es el anyo de Martin porque, ademàs de desearnos a todos una feliz navidad como mejor sabe hacerlo, ha hecho doblete (Oscar y Globo de Oro). Ya tocaba.

Y yo tengo màs ganas que nunca de que llegue la Navidad porque la burbuja en la que vivìa cuando era estudiante (y trabajadora ocasional) estallò y mi vida ha dado un giro de 360° al introducirme en el mundo laboral. La TV es una mierda, y muchas veces trabajar en ella también lo es. No totalmente, pero los horarios en los que se trabaja hacen que te preguntes si alguna vez podràs llegar a tener una vida normal sino lo acabas dejando. Disponibilidad total para el trabajo, siempre, y tu vida privada va quedando cada vez màs en un segundo o tercer plano (después de que la salud se resienta y pase a ser una prioridad). Desde que estoy en Italia he estado mal 3 veces, he ido a la farmacia un par y he llegado incluso a ir al médico (aunque no "tengo" oficialmente) por mis ya clàsicas bajadas de tensiòn, herencia de los Argudo.

Voy haciendo horas extras que no me pagaràn como una loca porque para los que trabajo lo necesitan y no sé decir que no (aùn). Obviamente estas horas extras no remuneradas se convertiràn en dìas de fiesta. Dìas que pretendo aprovechar muy bien. Yendo a casa, por ejemplo. Estando con mi familia, por ejemplo. Haciendo algo màs que montar vìdeo, por ejemplo.

Brindando con Freixenet y Scorsese, por ejemplo.

Retroevolución

Ayer descubrí, gracias al periódico Il Bologna, por qué Strada Maggiore, una de las calles más céntricas y con mayor encanto de Bologna, estaba cerrada al tráfico. Las obras que se están llevando a cabo en el tramo final de esta calle tienen el objetivo de convertir en historia sus maravillosos adoquines, es decir, de destruirlos. Porque historia, lo que es historia, no le falta precisamente a esta calle, testigo de cómo era la Italia floreciente.

La mano del hombre se encargará de acabar con la magia de esta calle y en su lugar verterá litros y litros de una masa pegajosa y de color negro: asfalto. Enterrará una de las particularidades que más me gustaban de esta ciudad. Menos mal que los pórticos no son tan fáciles y baratos de destruir, porque serìa el acabose. No entiendo por qué a veces la palabra evolución significa cambio cuando quizá la evolución sea, precisamente, no hacerlo. Aunque sólo sea a veces.

Vaffanculo!

No escribo últimamente en el blog porque después de pasarme 8 horas al día delante de un ordenador es lo último que me apetece hacer al llegar a casa. Quizá, si fuera un videolog tuviera más éxito pero, como no creo que lo haga, permaneceremos en el lado de la duda.

Venga.

Mañana es el Vaffanculo Day y por eso, vaffanculo hoy más que nunca al ordenador y todo lo que pueda considerarse perteneciente a su familia semántica; también metafóricamente hablando. Y vaffanculo a la gente que alquila habitaciones y en los anuncios pone "no animales, no españoles". Y vaffanculo, por qué no, a toda la plantilla del atc de Bologna porque me ha hecho odiar. Así, en infitivo.

Vaffanculo a la gente que escupe por la calle y a los coches que pisan la raya de delimitación en los semáforos. Y otro bonito vaffanculo porque mañana trabajo de 13 a 21 e quindi io non ci sarò al V-Day. Yo creo el V-Blog, una pequeña manifestación a la que estáis todos invitados.

GONNA START A REVOLUTION FROM MY BLOG.