Un día después de aterrizar de nuevo en Bologna, me dispongo a dejar constancia de mis vivencias en este último viaje. Digo último, porque creo que hasta que vuelva a Valencia no cogeré otro avión.
Para eso falta menos de dos meses, por cierto.
Cogiendo al vuelo mis pensamientos, que se debaten entre el aquí y el allí, sigo con el objetivo de este post. Y como, últimamente, me autoimpongo inconscientemente el criterio de la originalidad en mi blog (criterio cuestionable y criticable por vosotros) voy a intentar no repetirme.
FICHA 1Lugar: Nápoles
Días: del 3 al 6 de noviembre
Visitas: Paseo por el puerto, Castel dell´Ovo, Castelnovo, vista panorámica, quartiere spagnolo, parte del casco histórico.
Comentarios: La diferencia salta a la vista. La gente del sur es más "humana", más cercana, no perderían su tiempo mirándote por encima del hombro (como pudiera hacer algún que otro de Milán, por ejemplo) si pueden convencerte de cualquier cosa con sus formas. Caos, desorden, decadencia en todos los sentidos y, de fondo, una imagen única: el Vesuvio. Más me gustaba cuanto más la veía, pero es cierto que hay que darle una segunda oportunidad. NOTA: Allí me comí la mejor pizza de toda mi vida.
Fotos:



FICHA 2Lugar: Pompeya
Días: 4 de noviembre
Visitas: 1/3 de la ciudad. 3 horas y media de guía.
Comentarios: Visitando Pompeya se me pasaron dos ideas por la cabeza. Primero, me asaltó la duda, a raíz del caracter marcadamente liberal de los habitantes de esta ciudad, de por qué hemos avanzado tanto en unas cosas y, en cambio, hemos dado pasos atrás en otras; nos hemos creados tabús absurdos con razón de no sé bien qué. Error.
Lo segundo que se me pasó por la cabeza fue fruto de algo un poco macabro: al solidificarse las cenizas y piedras volcánicas que sepultaron Pompeya, quedó un hueco que, al ser reyenado de yeso, desveló el horror de toda la gente que murió allí abajo. Lo que pensé exactamente es: si de pronto nos sucediera algo así a nosotros, ¿cómo nos encontrarían? (ahora supongo que enfrente del PC, lógico). Quizás planchando, preparando sangría o cocinando fetuccini. O algo peor.
Fotos:



FICHA 3Lugar: Capri
Visitas: puerto de Capri, centro de la ciudad, Villa Jovys (la que fue residencia de Tiberio), Arco Natural.
Comentarios: Lo dije en su momento: "qué bueno es esto para el corazón". Y ahora que lo pienso, 2 horas de ascensión hasta uno de los puntos más altos de la isla y 1 y media de descensión no sólo es bueno físicamente. La satisfacción de llegar arriba, respirar, y sentirte por un momento privilegiada es una buena medicina para cualquier mal. Capri es una visita obligatoria para todo aquel que vaya al sur. Obligatoria. Se quedó una parte de mí allí... a ver si voy a recuperarla.
Fotos:



FICHA 4Lugar: Todos
Visitas: La terraza del hostal de la juventud de Nápoles, las calles y bares napoletanos, el servicio público de transporte, el casco histórico.
Comentarios: Glup.
Fotos:

