Wow
Es como ver la luz al final del túnel, como empezar a ver el fondo blanco de la taza de café, como llegar al final del último capítulo del libro. Es parecido a la última calada de un cigarro apurado, a las últimas líneas de una carta que esperabas ansioso y que no te responde a muchas de tus preguntas, o como mirar de reojo a una persona que sabes que no volverás a ver. Y también es como cuando tienes 8 años y se acaba el verano o como cuando vuelves a ver tu película favorita y sabes que queda poco para el ‘The End’.
Pero no sabría darle un nombre.
Pero no sabría darle un nombre.

